Para remontar mi vida , solo es cuestión de seguir unos simples pasos a lo largo de mis vivencias.
No son muchas, pero me afectaron de manera tal , que hoy, no se quien soy.
Llevo un buen tiempo tratando de resolver los misterios que entraña mi personalidad y no lo logro. No logro verme a mi misma solucionando mis problemas y saliendo de la depresión. Pero los temas de psicología no son mi fuerte, así que nunca se sabe que me deparará mi mente y sus locuras o si me dará tiempo a resolver todo este caos antes que se termine la humanidad, que según parece quedan pocos años.
Uno de las ramas del caos interior que tengo, es la violación.
Sucedió cuando tenia 16-17 años, no recuerdo bien o a lo mejor mi mente no quiere recordar bien. Había ido a visitar a un antiguo amigo y a retirar de su casa unas cosas que había dejado olvidadas. Pero todo se desvirtuó de manera tal que yo termine tirada en el living de su casa, con la ropa rota, con golpes y lo peor de todo, con EL arriba mio, besuqueando como un poseso y diciendo que iba a ser suya , quiera o no.
La escena termino rápido ya que mi supuesto amigo, tenía fama de precoz y en el momento de su climax se separo un poco de mi cuerpo y yo alcancé a propinar le una patada en sus partes, pudiendo así levantarme lo mas rápido posible y huir de ese lugar.
Cuando salí a la calle, sentí que todos me miraban. Era muy extraño, si bien tenia la remera rota, se disimulaba bastante con la campera de jean , así que no era por eso. Cuando llegue a la estación de subte y alcancé ver mi rostro en el reflejo de un cartel publicitario, me di cuenta de lo que realmente me miraba la gente. Estaba pálida, blanca, asustada, horrorizada y no paraba de llorar. Yo no me había percatado de esto ultimo, ya que con la rapidez que corrí hacia la estación, creí que mi agitacion era solo por haber corrido y resulta que no. Lloraba también, en silencio tal vez comparando con las veces anteriores que llore de manera similar, pero estaba ahí llorando sin cesar y mirándome en el reflejo de un cartel.
Viajé como pude, evitando las miradas, alejándome de todo hombre y fumando lo mas posible solo para distraer mi mente.
Cuando llegue a mi destino, mi hermano solo me miró y quiso salir corriendo a matarlo. No sabia como llegar hasta la casa del horror, pero lo iba a buscar hasta el infierno según sus palabras, solo para vengarme.
Lo calmé como pude, le dije que no se ponga mal, que yo solo necesitaba un baño y acostarme. Si el me abrazaba en vez de ir a pegarle al susodicho, iba a tranquilisarme mas rápido y estar mejor.
Y así lo hizo, me dejo que me bañe, me alisto la cama y se acostó conmigo a cobijarme para que descanse y "olvide" lo sucedido.
Hoy recuerdo ese día como si fuese ayer, con mucho odio y mucha ternura a la vez.
Odio por el bastardo que quiso apropiarse de algo que no era ni iba a ser nunca suyo.
Ternura por que sé que tengo alguien en el mundo que esta ahí , siempre y en todas.
Pero me sigue doliendo y sigo recordando con ráfagas ese día, cuando mi actual pareja me grita o algo así.
No quiero vivir mas con este miedo, pero tampoco quiero intentar mas parejas sentimentales.
Creo que voy a ser ermitaña.
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1 comentario:
Sabemos que esto es ficción???
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